En el folclore minero histórico, se trata de un pequeño duende o espíritu subterráneo de piel azul que habita en los pozos de carbón. Los mineros creían que estas entidades se manifestaban como una llama azul o una pequeña figura con una gorra azul, ofreciéndose a empujar vagones de carbón pesados a cambio de un pequeño salario que se dejaba en un rincón oscuro. Se consideraban afortunados y serviciales, a diferencia de otros espíritus mineros traviesos.
Leave a coin on the timber for the bluecap, or we'll be pushing these tubs ourselves.
En español sencillo Deje una moneda en la madera para el bluecap, o tendremos que empujar estos vagones nosotros mismos.
La leyenda probablemente se originó a partir del halo azul que aparece sobre la llama de una lámpara de seguridad en presencia de grisú, que los primeros mineros antropomorfizaron en un espíritu.