Una frase autocrítica de los talleres de calderería que consiste en alisar las soldaduras feas con una amoladora y cubrir el resto con pintura. Admite que la soldadura original era deficiente a la vez que celebra la limpieza. El punto serio es que el amolado puede ocultar la falta de fusión y la porosidad que debilitan una soldadura, por lo que el dicho es también una advertencia para los inspectores.
Beads look like pigeon droppings, but don't worry, a grinder and paint make me the welder I ain't.
En español sencillo Los cordones parecen cagadas de paloma, pero no te preocupes, grinder and paint make me the welder I ain't.
También se escucha como
- a grinder and paint make me the welder I ain't
- grind it, paint it