Una posición de conducción estilizada que se caracteriza por reclinar el asiento del conductor muy hacia atrás e inclinarse fuertemente hacia el lado del acompañante o la consola central. El conductor suele dirigir el volante con una sola mano en la parte superior del mismo. Aunque es popular en el mundillo de los lowriders y los coches personalizados por su aspecto relajado, esta postura limita gravemente el control de la dirección, reduce la visibilidad y compromete la eficacia del cinturón de seguridad en caso de accidente.
You can't see over the dash with that gangsta lean, sit up before you curb those new wheels.
En español sencillo No puede ver por encima del salpicadero con ese gangsta lean, siéntese bien antes de rozar esas llantas nuevas contra el bordillo.
En una colisión, un asiento excesivamente reclinado permite que el ocupante se deslice por debajo de la banda abdominal del cinturón (efecto submarino), provocando graves lesiones internas.